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HIMNO DE GLORIA

Este poema apareció primero en el Southern Literary

Messenger (1835), formando parte de "Morella - A Tale".

En otras obras de Poe y en The Raven and Other Poems,

New York (1845) apareció con el título "Catolic Hymn":

en la copia de Lorimer Graham de The Raven, Poe tachó la

palabra "Catholic".

I

¿Cómo debieran leerse los ritos funerarios?

¿Debe cantarse la canción solemne,

el réquiem por la muerta más querida,

que muere siempre tan joven?

 

II

La están contemplando sus amigas,

a ella y a su féretro reluciente,

¡y lloran!... ¡Oh, ofender

a la bella muerta con una lágrima!

 

III

La querían por su riqueza

y la odiaban por su orgullo;

mas vivió con tan poca salud,

que la quieren... porque está muerta.

 

IV

Me dijeron (mientras hablaban

de su "paño mortuorio suntuosamente recamado")

que mi voz se va debilitando,

que no debo cantar en absoluto.

 

V

O que mi tono debiera tornarse

para esta canción solemne

tan lastimero, tan lastimero,

que la muerta no pueda sentirse agraviada.

 

VI

Pero se ha ido arriba,

con la esperanza joven a su vera,

y yo estoy ebrio de amor

por la muerta, por ella, que es mi novia.

 

VII

De amor a la muerta que yace,

toda perfumada ahí,

con la muerte en los ojos

y la vida en sus cabellos.

 

VIII

En el ataúd largo y clamoroso,

golpeo... El murmullo devolvió

a través de sus grises galerías,

lo que será el acompañamiento de mi canción.

 

IX

Moriste en la flor de la vida,

pero no muy a pronto;

no moriste demasiado pronto,

de acuerdo con la tranquila calma de tu semblante

 

X

Mucho más que amigos en la tierra

la vida y el amor se han hendido,

para reunirse en un júbilo inmaculado

más excelso que la gloria de los cielos.

 

XI

Por eso, hasta ti esta noche

no quiero elevar ningún réquiem,

sino mecerme en tu vuelo

con un himno de los tiempos antiguos.